La estructura estatal se solidariza con Guillermo Valencia Reyes y señala el fracaso de la actual estrategia de seguridad nacional
El PRI Nayarit ha manifestado su más profunda indignación y condena ante el ataque armado perpetrado contra René Valencia, hermano del presidente del partido en Michoacán, Guillermo Valencia Reyes. Desde la entidad nayarita, los representantes del tricolor lamentaron que la violencia siga escalando a niveles alarmantes, alcanzando incluso a actores políticos y sociales que trabajan por la justicia. Para la organización estatal, este atentado es un síntoma claro de una crisis de inseguridad que parece no tener freno en diversas regiones del país.
Tras confirmarse que René Valencia se encuentra a salvo, el priismo en Nayarit subrayó que la integridad física de los ciudadanos no debería depender de la suerte, sino de un Estado que garantice orden y paz. El partido señaló que el clima de hostilidad que se vive en Michoacán es un reflejo de lo que ocurre en gran parte del territorio nacional, donde la delincuencia parece ganar terreno ante la falta de una respuesta contundente por parte de las autoridades federales. La solidaridad del PRI se extendió a todo el equipo de trabajo que vivió este amargo episodio.
En un pronunciamiento directo, el PRI Nayarit calificó como un rotundo fracaso la estrategia de “abrazos, no balazos”, asegurando que esta visión solo ha fomentado la impunidad y el empoderamiento del crimen organizado. Para la dirigencia en el estado, los resultados de dicha política están a la vista: pérdida de vidas humanas, miedo constante en las familias y una ausencia del estado de derecho que vulnera la democracia. El partido insiste en que el gobierno debe rectificar el rumbo y aplicar la ley con firmeza para recuperar la tranquilidad de los mexicanos.
Asimismo, la militancia nayarita envió un mensaje de apoyo fraternal a Guillermo Valencia Reyes, reconociendo su labor y valentía al frente de la dirigencia michoacana. El partido en Nayarit reafirmó que la unidad del Revolucionario Institucional es inquebrantable ante los intentos de intimidación, y que seguirán siendo una voz crítica que denuncie las omisiones en materia de seguridad. Para los priistas de Nayarit, la seguridad es un derecho que no se negocia y que debe ser defendido con estrategias profesionales y decididas.
Finalmente, el PRI Nayarit hizo un llamado a las instituciones de justicia para que el ataque no quede impune y se castigue con todo el rigor de la ley a los responsables. Con esta postura, el partido busca sacudir la conciencia pública sobre la urgencia de un cambio de modelo en el combate a la delincuencia. El compromiso final es mantener la lucha por un México donde la política se pueda ejercer sin riesgos y donde las familias de todos los estados puedan vivir en un entorno de paz y respeto absoluto a la vida.
