La dirigencia estatal afirma que la crisis sanitaria con más de 7,000 casos en el país no es casualidad, sino producto del abandono de los esquemas de vacunación
En una postura que sacude la agenda sanitaria de la entidad, el PRI Nayarit —bajo la dirigencia de su presidenta, Sofía Bautista Zambrano— señaló que el actual brote de sarampión que ya suma al menos 13 casos confirmados en territorio nayarita no es un fenómeno fortuito, sino el resultado directo de una política de salud fallida. Para la dirigencia estatal del tricolor, el hecho de que en este inicio de 2026 México registre más de 7,100 contagios y la primera muerte oficial en el estado vecino de Michoacán, es la prueba de que el Gobierno Federal abandonó la protección de las familias al debilitar los programas de inmunización.
Para la dirigencia del PRI en la entidad, el foco detectado en municipios como Bahía de Banderas evidencia una brecha de vulnerabilidad que no existía en administraciones anteriores. El priismo nayarita sostuvo que “no es casualidad, es abandono”, enfatizando que la destrucción de la infraestructura de salud y el desabasto de biológicos fundamentales han dejado a millones de niños expuestos a enfermedades que se consideraban erradicadas en el país. La postura institucional resalta que, mientras el oficialismo intenta contener el daño con campañas reactivas, la realidad en las clínicas de Nayarit refleja un sistema rebasado y sin los suministros necesarios para cubrir la demanda de la población.
Desde el PRI Nayarit, se lanzó un llamado para que el gobierno local y federal dejen de “maquillar” la gravedad de la situación. El partido exigió transparencia en los datos de cobertura vacunal y un plan de choque que garantice la llegada de la triple viral a las zonas más apartadas de la sierra nayarita, donde el riesgo de dispersión comunitaria es mayor. Para la dirigencia de Sofía Bautista, la salud de la infancia ha sido sacrificada en aras de una austeridad que hoy se traduce en una alerta epidemiológica nacional que México no veía en décadas.
Finalmente, el PRI Nayarit reafirmó que se mantendrá como un observador crítico de la gestión sanitaria, documentando cada falta de medicamento y cada negligencia que ponga en riesgo a los ciudadanos. La dirigencia concluyó asegurando que defender el sistema de salud es defender la vida misma, y que el partido no cesará en su exigencia de justicia social para las familias que hoy viven con el temor de un contagio evitable. Con este posicionamiento, el priismo ratifica que cuenta con la visión necesaria para señalar los errores del poder y exigir el regreso de las instituciones de salud que daban certeza a la nación.
