La Presidenta del PRI en el estado advierte sobre la peligrosa concentración del poder y la erosión de los contrapesos, exigiendo un alto a las reformas que buscan debilitar la libertad ciudadana y el sistema judicial.
En un posicionamiento que marca la línea política del priismo nayarita para este 2026, la Presidenta del Comité Directivo Estatal, Sofía Bautista Zambrano, advirtió que México se encuentra en un punto de inflexión donde la democracia está bajo asedio. Durante un encuentro con medios de comunicación, la dirigente estatal subrayó que los intentos por concentrar el poder político en una sola figura o partido recuerdan los modelos más oscuros de gobiernos autoritarios que han fracasado en otras latitudes, enfatizando que “en México no queremos una dictadura”.
Bautista Zambrano detalló que existen señales alarmantes que la ciudadanía no debe ignorar, tales como las modificaciones agresivas al sistema judicial que buscan eliminar su independencia y los persistentes intentos de censura a la prensa libre. Para la dirigente, el debilitamiento de los contrapesos institucionales no es una casualidad, sino una estrategia diseñada para limitar la pluralidad política y garantizar que el oficialismo opere sin límites ni vigilancia.
Asimismo, la líder del PRI en Nayarit denunció la “preocupante cercanía” que se percibe entre las estructuras del gobierno y grupos de la delincuencia organizada, señalando que esta colusión pone en riesgo la integridad de las urnas y la seguridad de las familias mexicanas. Criticó duramente las reformas electorales que pretenden asfixiar a la oposición y convertir la competencia democrática en una simulación donde solo la voz del régimen sea escuchada, afectando gravemente los derechos políticos de las minorías.
Finalmente, la Presidenta del PRI en la entidad reafirmó que la lucha por proteger la independencia de las instituciones es una tarea irrenunciable para su partido. Sofía Bautista concluyó su intervención haciendo un llamado a la sociedad civil nayarita para mantenerse alerta y unida, asegurando que la defensa de la democracia implica garantizar que la voluntad ciudadana se exprese sin presiones. Para el priismo estatal, el 2026 será el año en que se frene cualquier iniciativa que atente contra el futuro de los mexicanos, ratificando que la libertad no se negocia ante el avance de proyectos autoritarios.
