Desde el PRI Nayarit advierten que la reforma electoral impulsada por Morena evita atender uno de los problemas más graves del sistema político: la infiltración del crimen organizado en campañas.
Uno de los señalamientos más fuertes que ha surgido en el debate sobre la reforma electoral impulsada por Morena tiene que ver con lo que la iniciativa no aborda. Desde el PRI Nayarit se advirtió que la propuesta conocida como “Ley Maduro” evita discutir uno de los temas más delicados para la democracia mexicana: la posible influencia del crimen organizado en los procesos electorales.
Para el partido en la entidad, resulta preocupante que la reforma plantee cambios al sistema electoral sin incorporar mecanismos claros para investigar, sancionar y prevenir la participación de recursos ilícitos en las campañas políticas. Desde el PRI Nayarit se señaló que este tema ha sido señalado en múltiples ocasiones en el debate público y que ignorarlo dentro de una reforma electoral resulta grave.
En el contexto nacional, el Partido Revolucionario Institucional ha insistido en que cualquier reforma electoral debería enfocarse en fortalecer la transparencia del financiamiento político y en garantizar que las elecciones estén libres de la influencia de organizaciones criminales. Sin embargo, advirtieron que la iniciativa presentada por Morena se concentra en modificar reglas institucionales sin atender este problema de fondo.
En ese sentido, el presidente nacional del PRI Alejandro “Alito” Moreno ha señalado que uno de los grandes retos de la democracia mexicana es impedir que recursos ilegales influyan en las campañas electorales. Para el dirigente nacional, una verdadera reforma electoral debería establecer controles más estrictos para evitar que intereses criminales se infiltren en la política.
Desde el PRI Nayarit se reiteró que el debate sobre la reforma electoral no puede limitarse a cambios administrativos o institucionales. Para el partido, el verdadero desafío consiste en garantizar que las elecciones en México se desarrollen con transparencia, legalidad y sin la influencia de intereses ilegales.
Por ello, desde la entidad se subrayó que cualquier reforma electoral debe priorizar la limpieza de los procesos democráticos y el fortalecimiento de las instituciones que garantizan elecciones libres y confiables para la ciudadanía.
