Después de que el presidente Donald Trump habló de avances y eventual solución a la guerra en Irán, como ha repetido en más de 10 ocasiones, y poco después de que una delegación iraní llegó a Qatar para iniciar las pláticas, Estados Unidos reanudó intensos bombardeos. El Comando Central de Estados Unidos argumentó que los ataques, contra un lanzamisiles y contra lanchas rápidas que «colocaban minas», fue una «acción en defensa propia». «Casualmente», el gobierno de Israel anunció que intensificará sus ataques «contra Hezbollah», cuando en realidad destruyen poblaciones fronterizas con Israel, para ocupar ilegalmente más terrenos libaneses, donde han asesinado a más de 3,400 personas. El capitán Tim Hawkins, del Comando Central, dijo en una declaración que «continuarán defendiendo a sus tropas durante el cese al fuego». El presidente Donald Trump informó hace horas que habló con Benjamin Netanyahu, por lo que analistas consideran que Israel no está de acuerdo en la búsqueda de una solución, alegando el «peligro inminente» de que Irán pueda fabricar una bomba nuclear, para lo que habría reanudado los ataques en Líbano, con la intención de dificultar un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Aparentemente Israel enfatizó en esa plática, en que «no se puede llegar a un acuerdo que incluya de inmediato el estatus del uranio altamente enriquecido que conserva Irán», para el que propuso la negociación previa, que daría una tregua de 60 días, para negociar un acuerdo definitivo sobre el uranio y sobre el estatus del arsenal de misiles de Teherán. Irán está dispuesto a exportar el uranio, pero no entregarlo a Estados Unidos, como exigen Trump y Netanyahu. Irán había anticipado que no cederá a presiones de Estados Unidos y que si se quiere una paz inmediata, debe procederse a la negociación, tal y como lo propuso, confiado en la presión internacional y nacional en Estados Unidos, donde el precio del petróleo y gasolina continúa aumentando, y donde es de esperarse, se desplomarán los mercados bursátiles, con esta acción. Un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán desmintió la versión de Trump, sobre «un acuerdo inminente», que con frecuencia ha utilizado, para impulsar el mercado de valores, en beneficio de quienes, con información privilegiada, obtienen millones de dólares. Trump por su parte, trata de recuperar sus Acuerdos de Abraham, luego que Arabia Saudita y otras naciones del Golfo, rompieron relaciones con Israel a causa de este conflicto. Los ataques calmarán un poco las exigencias de legisladores republicanos que habían externado temor de que la administración Trump pudiera firmar un acuerdo, dando a Irán control total del estrecho de Ormuz y fortaleciendo al descongelar miles de millones de dólares detenidos en bancos europeos y levantando sanciones, para permitirle la venta internacional de petróleo, que ahora Rusia, sin sanciones, está aprovechando para recuperar su economía, debilitada por la invasión a Ucrania. El reinicio de ataques, sin una estrategia, aumentará la impopularidad de Trump y el rechazo a sus políticas, que se han traducido en una incontenible espiral de aumento de precios de petróleo, (que había bajado a 95 dólares) gas, gasolina, fertilizante, transportes y una gran cantidad de productos, justo a unos meses de la elección intermedia, en que los Demócratas podrían recuperar el control de las dos Cámaras del Congreso. Navegación de entradas PRI Nayarit fortalece organización territorial y comunitaria en Del Nayar